Octubre es uno de mis meses favoritos. No sé si se debe a que me gusta el aroma del otoño, el cambio de clima de caliente a fresco, el hecho de que los días se acortan y los atardeceres se vuelven mucho más interesantes o la combinación de todo lo anterior. Lo cierto es que octubre es de mis meses favoritos.

A veces, cuando me sorprendo prefiriendo algo sobre lo demás, me pregunto si Dios tendrá sus atardeceres preferidos, sus meses predilectos, ¿sus siervos consentidos?… En Romanos 9 el apóstol Pablo explica el asunto de la elección y cita a Malaquías “A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí”. Podemos pensar en Caín y Abel y cómo Dios “miró con agrado a Abel… pero no miró con agrado a Caín”. Podemos pensar en Salomón o incluso en María a quien el ángel saludó “¡Salve muy favorecida!”, pero cometeríamos un grave error si pensáramos que Dios prefiere a unos por encima de los demás de manera arbitraria.

La Biblia dice una y otra vez que Dios no hace acepción de personas (Deut. 10:17, Rom. 2:11, Hch. 10:34, Gal. 2:6, Efe. 6:9), sin embargo también podemos ver que Dios ha favorecido a unos más que a otros en la Biblia y creo que tiene mucho que ver con creerle a Dios.

Isaías 53 pregunta retóricamente “¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo del Señor?” Sí, es cierto, Abraham recibió gran bendición de parte de Dios, el pueblo de Israel fue escogido de entre todas las naciones, María de entre todas las mujeres… y todos ellos tenían algo en común: le creyeron a Dios (Gen. 15:6, Ex. 4:31, Lc. 1:45).

Leí algo en las Escrituras que me llamó la atención, un versículo que dice que Jesús se maravilló de alguien y luego de que se maravilló, el Señor comenta con la gente que le escucha que no ha encontrado en toda la nación una fe como la de aquel hombre en Mateo 8:8-10.

Yo sé que Dios nos ama por quien Él es y no por nada que hagamos para merecer su amor o ganarnos su favor. Pero… ¿no te encantaría maravillar a Dios al creer en sus promesas?
Septiembre 27, 2017 | Jorge A. Salazar

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