Si me permites quisiera hacer la distinción entre la persona de Jesucristo quien fue plenamente Dios y plenamente hombre y así lo será para siempre. El material que respalda esta definición es muy extenso así que voy a tratar primero con la humanidad de Jesús, luego con su deidad y cómo ambas están unidas en la sola persona de Cristo.

Cuando hablamos de la humanidad de Cristo es apropiado hablar del nacimiento virginal de Jesús. La Biblia claramente afirma que Jesús fue concebido en el vientre de su madre, María, mediante la obra milagrosa del Espíritu Santo y sin padre humano. (Mt. 1:18-25; Lc. 1:34-35). Hay cuestiones importantes sobre el nacimiento virginal como por ejemplo: nos demuestra que la salvación en definitiva debe venir del Señor. Es decir, este nacimiento virginal es un recordatorio de que la salvación jamás puede venir por esfuerzo humano, sino que debe ser la obra sobrenatural de Dios. Ese hecho fue evidente al principio de la vida de Jesús cuando "Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos" (nosotros somos adoptados como hijos no Jesús) (Ga. 4:4-5).

Otra cosa del nacimiento virginal es que hace posible la unión de plena deidad y plena humanidad en una persona. Este fue el medio que Dios usó para enviar a su hijo (Jn. 3:16, Ga. 4:4) al mundo como hombre. Si pensamos en todas las otras maneras posibles en las que Dios habría podido enviar a su Hijo ninguna de ellas habría unido tan claramente la humanidad y la deidad en una persona. Probablemente Dios pudo haber creado a Jesús como hombre en el cielo y que descendiera a la tierra sin la intervención de ningún humano, pero entonces no habríamos entendido el hecho de que Jesús era plenamente humano. Por otra parte Dios pudo haber hecho que Jesús viniera al mundo con dos padres humanos y en algún punto de su vida unir su naturaleza divina con su naturaleza humana, pero entonces nos habría costado mucho trabajo entender cómo es que Jesús era plenamente Dios si su origen había sido como el nuestro en todo sentido. Pero mediante el nacimiento virginal podemos entender sus dos naturalezas con el nacimiento ordinario de una mujer y ver su plena deidad en el hecho de la concepción en el vientre de María por el Espíritu Santo.

Ahora, dentro de la humanidad de Jesús tenemos que ver que tenía debilidades y limitaciones humanas. Nació como bebé, creció, se cansó, tuvo sed, lloró, tuvo hambre, etc. Sus limitaciones terminan, en términos de su cuerpo humano, cuando muere en la cruz, su cuerpo deja de tener vida, deja de funcionar igual que el nuestro.
Luego Jesús resucita también con un cuerpo humano, físico, perfecto, que ya no está sujeto a debilidad, enfermedad y muerte. Les demuestra repetidas veces a sus discípulos que en verdad tiene un cuerpo físico, les dice "miren mis manos y mis pies, soy yo mismo, un espíritu no tiene carne ni huesos como ven que los tengo yo" (Lc. 24:39) Les enseña que tiene carne y huesos. Otra evidencia es que "le dieron parte de un pez asado y un panal de miel. Y él lo tomó y comió delante de ellos" (Lc. 24:42 ver también v. 30; Jn. 20:17, 20, 27; 21:9,13).

Y hay muchas cosas más que podemos hablar de la humanidad de Jesús pero creo que me voy a centrar un poco más en la divinidad de Jesús si me lo permites, no sin antes enfatizar (contrario al docetismo), que parte de la importancia de entender que Jesús era plenamente humano es porque si Jesús no hubiera sido hombre no habría podido morir en nuestro lugar y pagar la pena que nosotros debíamos pagar. El autor de Hebreos nos dice que "Ciertamente no vino en auxilio de los ángeles sino de los descendientes de Abraham. Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios a fin de expiar [más exactamente 'en propiciación por'] los pecados del pueblo" (He 2:16-17). Jesús tuvo que hacerse hombre -y no ángel- porque Dios se interesaba en salvar a los hombres, no a los ángeles. Pero para hacer esto era preciso que fuera como nosotros en todo para que pudiera ser la propiciación a nuestro favor, un sacrificio aceptable como sustituto nuestro.

Ahora, para hablar de la divinidad de Jesús tenemos que hablar de la encarnación. La encarnación fue el acto de Dios Hijo por el que tomó una naturaleza humana. La prueba bíblica de la deidad de Cristo es muy extensa así que la expondré en varias categorías si no te he perdido aún ;-)

1.- Afirmaciones bíblicas directas, es decir aquellas en que directamente se dice que Jesús es Dios y que es divino.

a. La palabra "Dios" (teos) se aplica a Cristo. Aun cuando en el Nuevo Testamento la palabra 'teos' se reserva para Dios Padre, hay varios pasajes en los que se usa para referirse a Jesucristo. En todos estos pasajes 'Dios' se usa en un fuerte sentido para referirse al Creador del cielo y la tierra, al gobernador sobre todo. Estos pasajes incluyen (Juan 1:1; 1:18; 20:28; Romanos 9:5; Tito 2:13; Hebreos 1:8 (citando el Sal. 45:6); y 2 Pedro 1:1. Algunos de estos pasajes se refieren a la trinidad también pero ese es otro tema igualmente interesantísimo. Sin embargo estos siete pasajes se refieren explícitamente a Jesús como Dios.
Un ejemplo del Antiguo Testamento en que se aplica a Cristo el nombre 'Dios' es el de un pasaje mesiánico conocido "porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero, admirable, Dios fuerte"(Is. 9:6).

b. La palabra Señor (kurios) se aplica a Cristo. Esta palabra griega kurios se usa en ocasiones como cortesía a un superior (Mt. 13:27; 21:30; 27:63; Jn. 4:11) A veces simplemente quiere decir el amo de un sirviente o esclavo (Mt. 6:24; 21:40). Sin embargo la misma palabra se usa en la Septuaginta (traducción al griego del Antiguo Testamento, que se usaba comúnmente en el tiempo de Cristo) como traducción del Hebreo YHVH, Yahvé o como se le traduce frecuentemente Jehová o el Señor. La palabra kurios se usa para traducir el nombre del Señor 6,814 veces en el A.T. en griego. Por eso es que las personas que hablaban griego en la época de Jesús y que tenían conocimiento del Antiguo Testamento en griego habrían reconocido que en los contextos apropiados la palabra Señor era el nombre del Creador y sustentador del cielo y de la tierra el Dios omnipotente.

Hay varios casos en el Nuevo Testamento en donde Señor se aplica a Jesús y se puede entender sólo en ese fuerte sentido del Antiguo Testamento. Por ejemplo en Lc 2:11 cuando el ángel anuncia la llegada de Jesús "Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor". Para nosotros es muy común porque lo hemos escuchado cada navidad pero para un judío del primer siglo escuchar que alguien nacido en Belén es Cristo o Mesías y que este mesías es el Señor o Dios mismo debió ser sorprendente.

Vemos otro ejemplo con Juan el Bautista cuando anuncia "preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas" (Mt. 3:3) donde Mateo está citando Isaías 40:3 que habla del Señor, Dios mismo que viene a su pueblo.

Jesús también se identificó como el Señor soberano del universo cuando les preguntó a los fariseos sobre el Salmo 110:1 "Dijo el Señor a mi Señor: 'siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies'" (Mt. 22:44). La fuerza de esta afirmación es que Dios padre le dijo a Dios Hijo (el Señor de David), "siéntate a mi derecha..." Los fariseos saben que está hablando de sí mismo e identificándose como digno del título kurios del Antiguo Testamento "Señor".

En las epístolas también vemos el uso de Señor con mucha frecuencia para referirse a Cristo. Pablo dice: "Para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, es decir Jesucristo, por quien todo existe y por medio del cual vivimos" (1 Co. 8:6; 12:3, y muchos otros pasajes tanto en las cartas de Pablo como en las generales).

c. Otras afirmaciones de deidad. Además de Dios y Señor para referirse a Jesús tenemos otros pasajes que afirman fuertemente la deidad de Cristo. Cuando Jesús les dijo a sus oponentes judíos que Abraham había visto su día (el de Cristo), ellos le cuestionaron: ¿¡pero si no llegas ni a los cuarenta años y ya viste a Abraham!? (Jn. 8:57) Aquí las respuesta suficiente para demostrar la eternidad de Jesús hubiera sido "Antes de que Abraham fuera yo era" Pero Jesús no dice eso, sino que hace una declaración mucho más impresionante: "Ciertamente les aseguro que antes de que Abraham naciera, ¡Yo Soy!" (Jn. 8:58). Jesús combina dos aseveraciones aparentemente sin sentido: antes de que algo en el pasado pasara (Abraham naciera), algo que esta en el presente sucedió (Yo soy). Los líderes judíos reconocieron que no estaba hablando en acertijos ni diciendo cosas sin sentido porque cuando dijo "Yo soy" estaba repitiendo las palabras que Dios usó para identificarse ante Moisés (Ex. 3:14). Jesús estaba tomando para sí el título "YO SOY" por lo cuál Dios se autotitula el Eterno que existe, el Dios que es la fuente de su propia existencia y que siempre ha sido y siempre será. Luego cuando los judíos oyeron esta inusual afirmación, enfática, solemne y que estaba afirmando ser Dios "entonces los judíos tomaron piedras para aventárselas"(Jn. 8:59).

Otra fuerte declaración de la deidad de Jesús es la afirmación de Jesús al final del Apocalipsis "Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin" (Ap. 22:13). Cuando se combina esto con la afirmación de Dios Padre en Apocalipsis 1:8 "Yo soy el Alfa y la Omega" eso constituye una fuerte afirmación de igual deidad con Dios padre. Soberano sobre toda la historia y toda la creación, Jesús es el Principio y el Fin.

¡Hay más! por ejemplo el hecho de que Jesús se autotitula "Hijo del Hombre", un título que se usa 84 veces en los cuatro evangelios pero sólo lo usa Jesús y sólo para referirse a sí mismo (por ejemplo Mt. 16:13 con Lc. 9:18). En el resto del Nuevo Testamento la frase "el Hijo del Hombre" se usa una vez en el libro de Hechos 7:56 donde Esteban se refiere a Cristo como el Hijo del Hombre. Ahora es importante porque este término tan único tiene de trasfondo la visión de Daniel 7 donde vio a uno "como Hijo del Hombre" que vino al "Anciano de días" y se le dio autoridad poder y majestad. ¡Todos los pueblos, naciones y reinos lo adoraron! Su dominio es un dominio eterno que no pasará y su reino jamás será destruido" (Dn 7:13-14). Es impresionante que este Hijo de Hombre venga con las nubes del cielo (Dn. 7:13) porque este pasaje habla claramente de uno que tenía origen celestial y que se le dio dominio eterno sobre todo el mundo. Los sacerdotes no se perdieron este punto cuando Jesús les dijo "De ahora en adelante verán ustedes al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y viniendo en las nubes del cielo" (Mt. 26:64). La referencia a Daniel fue inconfundible y los sumos sacerdotes y el concilio supieron que Jesús estaba afirmando ser el gobernador mundial de origen celestial del que hablaba Daniel. Inmediatamente dijeron "¡Ha blasfemado!... merece la muerte" (Mt. 26:65-66). Aquí fue donde Jesús finalmente dijo explícitamente lo que anteriormente había insinuado con su uso del título "Hijo del Hombre".

Luego está el título Hijo de Dios en referencia a que es igual a Dios mismo en (Mt. 11:25-30; 17:5; 1 Co. 15:28; He.1:1-3,5,8), pero especialmente en el libro de Juan se ve a Jesús como el unigénito del Padre (Jn.1:14,19,34,49) que revela plenamente al Padre (Jn.8:19; 14:9). Como Hijo es tan grande que nosotros podemos confiar en Él en cuanto a la vida eterna (cosa que no podríamos decir de cualquier ser creado; Jn. 3:16,36; 20:31). También es el que tiene toda la autoridad del Padre para dar vida, dictar juicio eterno y gobernar sobre todo (Jn 3:36; 5:20-22, 25; 10:17; 16:15;). Como hijo ha sido enviado por el Padre y por consiguiente existió antes de venir al mundo (Jn.3:37;5:23;10:36).

Existen varias evidencias que muestran que Jesús poseía atributos de deidad además de la afirmación específica de la deidad de Jesús en los muchos pasajes citados anteriormente, vemos muchos ejemplos de los hechos de Jesús durante su vida que apuntan a su carácter divino.

  • Jesús demostró su omnipotencia cuando calmó la tormenta del mar con una palabra (Mt. 8:26-27), multiplicó los panes y los peces (Mt. 14:19), y cambió el agua en vino (Jn. 2:1-11).

  • La omnisciencia de Jesús se demuestra porque él sabía los pensamientos de la gente (Mr. 2:8) y sabía "desde el principio quienes eran los que no creían y quién era el que iba a traicionarlo" (Jn. 6:64). El conocimiento de Jesús iba más allá que el de los profetas porque él sabía lo que había en el corazón de toda persona (Jn 2:25; 16:30).

  • El atributo de omnipresencia no lo vemos en el ministerio terrenal de Jesús sin embargo antes de partir les dijo a sus discípulos "Les aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo" (Mt. 28:20).

  • Jesús tenía la soberanía divina, una autoridad que nada más tiene Dios y se ve en el hecho de que pudo perdonar pecados (Mr. 32:5-7). A diferencia de los profetas que declaraban "Así dice el Señor", Jesús podía decir como prefacio a sus afirmaciones "Pero yo les digo" (Mt. 5:22,28,32,34,39,44); afirmación asombrosa de su propia autoridad. Podía hablar con la autoridad de Dios mismo porque era plenamente Dios.

  • Otra clara afirmación de la deidad de Jesús es que se le cuenta como digno de adoración, algo que no sucede con ninguna otra criatura, ni siquiera los ángeles (Ap. 19:10) sino solo Dios. Sin embargo la Biblia dice de Cristo que "Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios Padre" (Fil. 2:9-11). De modo similar Dios ordena a los ángeles que adoren a Cristo, porque leemos: "Además, al introducir a su primogénito en el mundo, Dios dice: que le adoren todos los ángeles de Dios" (He. 1:6).


En vista de lo anterior y sin mencionar todas las profecías del Antiguo Testamento que mencionan la visita de Dios encarnado creo no hay razón para negar la divinidad de Jesús.

Julio 6, 2014 | La Paz de Cristo

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